lunes, 8 de agosto de 2016

Contando hasta 100?

¡Al fin! Al fin lo hice, lo estaba deseando desde hace tanto tiempo que no me lo puedo creer. Llevo semanas, meses, años pensando en ello y finalmente lo hice. Dios, he conseguido el valor y ahora estoy eufórico. Me mira desde el espejo mi rostro pero algo ha cambiado, estoy exultante, el color rojo me da un color impresionante. ¿Por qué no lo habría hecho antes? Ni idea, todos los días eran lo mismo, día sí y día también, insultos, menosprecios, todo el santo día. Y yo me calmaba respiraba, contaba hasta diez, treinta incluso hasta cien, pero esta vez lo olvidé todo.
¿Por qué contaba? Me acuerdo, empezó como siempre un empujón, un insulto, otro más, no era para nada más grave de lo que normalmente ocurre pero esta vez no llegué a 100. Algo hizo click en mi cabeza y de repente veo algo grande y duro en mi mano y un golpe y otro y otro y otro, hasta que todo se vuelve rojo y sigo contando hasta llegar a 100 mientras mi respiración se calma. Mis compañeros ni siquiera se han acercado, me miran con esos ojos, pero donde antes veía desprecio y superioridad ahora solo veo miedo y temor y me regocijo en ese miedo y poco a poco me yergo del cuerpo de mi antiguo compañero el cual el pobre ya no se podrá poner más sombreros y entonces como si se hubiera dado la señal de salida invisible todo el mundo se pone a gritar y correr.
¿Y ahora qué? Oigo sirenas, normal, no había manera de que todo esto fuera acabar bien. Abro el grifo y dejo correr el agua fría por mis manos y me mojo ligeramente los brazos y la nuca, provocando ríos rojos a través de toda mi ropa.

Al menos ya nadie pensará que no valgo para nada

Lagrimas

Han sido muchos años luchando, entrenando y cambiando para llegar a la meta. Llegar a ser alguien ‘importante’, alguien de quien estar orgullo, alguien a quien la gente mire y simplemente no le odien, no se rían… simplemente alguien más en este mundo de locos.
Pero… siempre hay un pero, cuanto más normal me intento volver más loco me vuelo. ¿Pero esto no es normal en un mundo de locos? Ya me gustaría, soy diferente, soy especial… cuantas veces habré oído esas mismas palabras de miles de bocas, en la radio, en la televisión, es la máxima del ser humano ¿no? Pues a mí me ha tocado ser especial en la otra esquina de la especialidad, todos son especiales y tienen a sus amigos ‘especiales’ que encajan con ellos pero yo no. ‘Soy distinto, soy especial’ y lo odio.
¿Por qué tanta insistencia en crear esta diferencia? ¿Tantas ganas tiene el ser humano de separarse, de no encajar? Claro, normalmente sin quererlo siempre se tiene a alguien al lado, algún colega, la familia, alguien, quien sea.
Me canso de luchar, de intentar encajar, no puedo… simplemente no puedo, yo soy yo y por mucho que lo intente no cambiaré en los cimientos, puedo parecer menos tímido, más alegre, más de lo que ellos quieran pero la esencia no cambia.
¿Debo seguir? ¿Me debo conformar? ¿O tengo que aprender de una vez a ser feliz con todo lo que tengo?

viernes, 30 de octubre de 2015

Ciclos

Todo son ciclos comprendidos en otros ciclos y en armonía o discordia con otros ciclos
Desde el ciclo principal de la vida y la muerte hasta el ciclo del sol...
Es algo que no podemos evitar, toda la naturaleza esta formada de ciclos, todo surge solo para volver de nuevo a su origen y eso no es malo, es la belleza del cambio, la virtud del movimiento.
Gracias a todo esto nosotros somos capaces de vivir, de sentir una existencia que nos ha sido regalada aún sin nosotros pedirla y tenemos la opción de disfrutarla, pero no toda existencia es vida.
Como he dicho antes todo son ciclos y esto también engloba al comportamiento humano, no os habéis dado cuenta que siempre cometéis los mismos fallos una y otra vez, que los amigos serán otros pero en esencia son iguales y el trabajo... ¿no es siempre la vida laboral la misma aunque cambies de empresa?
Pero todo ciclo se puede romper, por mucho que cueste y duela se puede romper.
La depresión, la sensación de sin sentido en la vida, la necesidad de desaparecer. ¿No os ha pasado nunca que simplemente queréis no estar ahí? Que simplemente no queréis ser... Y os recuperáis y sentís que el suelo del pozo cada vez esta más lejos y el cielo más y más cerca y cuando casi podéis rozar las nubes chocáis con un muro invisible y caéis con toda la fuerza de la gravedad que habíais olvidado al profundo pozo de nuevo.
Pues esa sensación es un ciclo, porque no creemos que de verdad nos merezcamos el cielo, sino que más bien somos criaturas del averno. ¿Como alguien como yo puede esperar vivir en el cielo? Todo lo que me ocurre me lo merezco y si pasa algo bueno es por pura casualidad en la vida y no durará mucho.
Hay que romper, destruir y quemar todo retazo de esa personalidad, conseguir surguir de las profundidad y aunque no sea capaz de llegar al cielo al menos subir a la superficie y poder contemplar el cielo con su infinita belleza.
Yo simplemente quiero ser feliz, pero no puedo, mi personalidad y mi ciclo me lo impiden.
Tengo que renacer, cambiar y ser otra persona que no soy para poder así llegar a ver algo de luz en un camino de oscuridad.

martes, 10 de febrero de 2015

Porque desde que estoy contigo soy otro

Hace ya mucho tiempo que conocí a una chica encantadora y con un carácter muy muy fuerte. La primera vez que coincidimos yo no me di cuenta de que estaba ahí pero ella me vio y pensó lo normal: “menuda gilipollas”.
Después de ese primer contacto nos fuimos conociendo y tuvimos nuestras primeras citas, nuestras primeras broncas y poco a poco la situación evoluciono.
Empezamos nuestra relación tres veces pero las dos primeras no acabaron muy bien, yo me había enamorado muy rápido de su fuerte personalidad, de su belleza, pero ella tardo un poco más en pasar del odio del primer día al amor. Pero finalmente por pesado y constante lo conseguimos y empezar una relación de verdad, una relación de personas mayores. Éramos pequeños, aún estábamos conociendo el mundo, pero quisimos comenzar a andar juntos por la vida, hombro con hombro, ayudándonos en los malos momentos y disfrutando de los buenos.
Y cuando digo los malos momentos me refiero a todos ellos que no fueron pocos, cada uno con nuestros problemas, con nuestras locuras, con nuestras manías, pero todo ello se hizo más fácil de llevar, más fácil de superar con la compañía y el amor del otro.
Yo la quise muy pronto, pero no me arrepiento y hoy en día la quiero aún más. Me encanta levantarme por las mañanas y verla a mi lado, adoro los grandes momentos que pasamos juntos en el gimnasio (donde recibo muchos más golpes de los que doy) y estoy enamorado de las series y películas que nos permiten estar un rato juntos y abrazados.
Ella me ha dado toda mi vida, sin ella estaría perdido. ¡Cada vez que pienso en ella sonrío y me acuerdo de que nos vamos a casar! Muchos piensan que seguimos siendo muy jóvenes para ello, que deberíamos esperar un poco que no todo es oro lo que reluce. Pero llevamos muchos y nuestro amor no hace más que crecer, la quiero como el primer día… más que nunca y cada día un poco más y quiero estar siempre con ella.
Quiero tener una familia con ella.
Espero llegar a merecerla y nunca llegar a decepcionarla, ella es mi mundo, ella es mi luz.

Te quiero

lunes, 9 de febrero de 2015

Agobio? CAMBIA!

En los momentos más negros de la vida solamente quiero dejar de existir, dejar de pensar, dejar de ser…
¿No ocurre que por las razones que sea empezamos a sentir que todo nos agobia y nos aplasta? A mi me ocurre, a tu jefe le ocurre, a tu amigo le ocurre y a ti mismo te ocurre.
Pero la rendición nunca es una solución, si a todo le dieras la espalda ¿que te quedaría?
NADA
Y eso es lo peor, no tener nada por lo que luchar, nada por lo que vivir, nada por lo que soñar. Por lo tanto hay que cambiar nuestro ángulo de vista, si te pisan te levantas, si te ignoran les hablas a otros, si te golpean… parteles la cara. Todo tu mundo no tiene porque ser esa persona, esa situación, ese objetivo, tenemos la suerte de vivir no en un lugar sino en muchos. Si te agobias cambia, siempre se puede cambiar, siempre se puede ser feliz, únicamente no pienses que eso que te agobia es lo único en tu vida porque no es así, mira a tu vecino, a tu amigo a ese tío que conoces en el parque y que es feliz.

Piensa porque no lo eres y piensa que necesitas de verdad para conseguirlo. No es tan difícil, solo busca y hallaras.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Orden o caos.

Actualmente todos nos regimos por unas reglas muy complejas y no todas ellas son lógicas o nos gustan.
Pero claro, estas reglas son necesarias para mantener supuestamente un orden y alejarnos del caos. No a todos nos gusta pagar impuestos, multas o similares pero sabemos que si no lo hiciéramos las cosas irían peor o directamente no se sería viable.  Ahora por un momento imagina que no hubiera reglas preestablecidas, que todo esto fuera una especie anarquía. ¿Que harías? ¿Seguirías portándote igual? ¿Respetarías las reglas con las que te han educado? ¿o por otro lado aprovecharías tu oportunidad de cumplir tus deseos?
Piensa en esa persona que siempre está ahí y te presiona, te humilla, te cansa… En ese vecino que no para con las fiestas a las tantas de la mañana y no te deja dormir… Piensa en todas esa gente que alguna vez has deseado destruir, hacer sufrir lo indecible. Ahora que los tienes en mente ¿que harías?
La mayoría de nosotros haríamos lo peor, nos negociaríamos en el dolor de esa persona y sabemos en lo más profundo de nuestro ser que lo disfrutaríamos. Pero… todo siempre tiene un pero. La persona a la que has elegido también tiene amigos, familia, gente que le ama, ahora según nuestra filosofía ellos tendrían derecho de hacernos lo mismo que acabamos de hacer y sabemos que nos lo mereceríamos. ¿Valdría la pena? Estoy seguro de que hay casos que sí, que solo con el hecho de haber hecho sufrir a esa persona has cumplido el objetivo de tu vida y te sientes completo. Es triste pensar así pero creo que podría aceptarlo
¿Soy mala persona por estos pensamientos?

Sinceramente no me importa.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Grito de un alma desgarrada


Grito de un alma desgarrada

Las cosas desde siempre han sido lo que no queríamos que fueran, esto no quiere decir que sean malas, simplemente son distintas a lo que esperábamos.
Distintas... es tan global el sentido de la palabra que puede llevar a confusión. Piensa por un momento en lo que eres, lo que tienes, en los que te rodean, en tus aspiraciones actuales y ahora intenta recordar por un momento en lo que pensabas cuando tenias unos cuantos años menos.
Si simplemente no tienes todo lo que deseabas o aspirabas a tener eres de los afortunados ya que de las cuatro cosas es con mucho la menos importante. Ya que qué importa tener por ejemplo una televisión más grande o un coche más potente o incluso una casa más cómoda si con lo demás estás realizado. Ese es nuestro espíritu consumista que como muchas otras cosas nos seguirá por siempre, pero no podemos dejar que nos venza, si puedes tenlo, pero si no puedes no pienses en “y si lo tuviera” ese el camino fácil de la autocompasión, piensa en tu vecino, en tu amigo, en aquella persona que conoces y no tiene lo que tú tienes y ve que eres afortunado.
¿Que eres ahora? No quiero que pienses en lo querías ser de pequeño cuando todos soñábamos con ser héroes, astronautas, futbolistas, estrellas, etc... Esa era una época en que el mundo nos era todavía extraño y por lo tanto no teníamos visión. Me refiero a lo querías ser cuando empezaste el bachiller, cuando empezaste la carrera e incluso cuando finalmente la acabaste.
¿Te acuerdas de lo que querías ser?
Por supuesto que te acuerdas, todos tuvimos un deseo de ser alguien en concreto en el futuro, pero por una razón o por otra acabamos siendo lo que somos ahora  y aunque no nos acabe de gustar tampoco es insoportable, simplemente no es lo queríamos que fuera. Parecerá una tontería, muchos dirán que así es el mundo y hay que apechugar con lo que se tiene ya que hay mucha gente sin trabajo y muriéndose de hambre en las calles y es verdad. No estoy diciendo que deberías ser infelices por lo que tenéis en estos momentos solo quiero hacer reflexionar y que no os conforméis con lo fácil sino que luchéis por lo que deseáis. ¿Por qué estar 8-10 horas al día en un trabajo que no te gusta o que no te realiza, pudiendo intentar encontrar algo mejor que lo que tienes ahora para ti? Sí, puede que tu sueño sea algo en lo cual te pagarán menos de lo que te pagan ahora, pero a menos que tengas a alguien bajo tu ala al que alimentar y cuidar no tienes excusas. ¿Que tienes que estudiar otra carrera? Estudiala mientras trabajas. ¿Que tienes miedo de perderlo todo? No le digas a nadie que estas buscando otro curro.
Solo digo que no merece la pena pasarse la vida trabajando en algo que te hace mella cada dia, cada hora, cada minuto solamente por tener algo más de dinero.